Yoga

Yoga, body, mind, spirit

 

El Yoga, con su práctica física y meditativa, une nuestra parte física con la mental. En una clase de Yoga a través del trabajo con el cuerpo, las sensaciones, las posturas y el movimiento, conectas con la parte más profunda de ti mismo.

Las clases de Yoga son mucho más que un simple ejercicio o una simple relajación. Los objetivos principales del Yoga se obtienen sobre todo, cuando comenzamos a escuchar nuestro cuerpo con respeto y sensibilidad; cuando somos capaces de observar los procesos de nuestra mente con objetividad.

  • Mejora los Niveles de Estrés. Con la práctica de Yoga se pueden reducir los efectos físicos y mentales del estrés. El sistema nervioso simpático tiene que estar listo para la acción en un estado de vigilia, mientras que el parasimpático es tranquilo y restaurador. La práctica de Yoga activa el sistema nervioso simpático por ejemplo, con las extensiones hacia atrás o los Vinyasas. Con posturas restaurativas o siguiendo el ritmo de la respiración se activa el parasimpático. La armonía de los dos, nos ayuda a regular todo el sistema nervioso para que actúe y se adapte a nuestras necesidades.
    La combinación de la acción y la relajación en la práctica de Yoga es primordial para vivir la experiencia de la eliminación del estrés; aprender a relajarse en la acción.
  • Alivia el Dolor. Los estudios han demostrado que la práctica de Asana (posturas), relajación, meditación y su combinación, proporcionan un alivio considerable del dolor en las personas con enfermedades o dolencias de cualquier tipo. ¿Por qué? Porque en una clase de Yoga se aprende a escuchar, a relajar, a llevar intención y energía hacia las partes del cuerpo afectadas, a conocer las sensaciones y gestionarlas, a controlar y disolver los efectos del dolor y, en definitiva, a estar presentes con confianza y con una actitud de sana y positiva aceptación.
  • Mejora la Respiración. Una de las propuestas que incluye la práctica de Yoga es el contacto consciente con la propia respiración. Esto facilita la recuperación de la función vital más importante para el ser humano: la respiración natural completa.
    Lo primero que hace el estrés cuando se incorpora a nuestras vidas es precisamente alterar y limitar la respiración. Cambiar esos patrones de respiración es fundamental para comenzar a obtener salud y experimentar cambios importantes en nuestro cuerpo. Es una de las lecciones más profundas que podemos aprender de la práctica de Yoga. Muchas posturas y movimientos de Yoga hacen hincapié en reducir la velocidad y profundizar en la respiración; esta práctica, activa el sistema nervioso parasimpático y aumenta la respuesta de relajación.
  • Regula el del Sistema Nervioso-Endocrino. El Yoga ayuda a regular y a restablecer el equilibrio de nuestros sistemas nervioso y endocrino que son responsables del proceso de recepción, integración y respuesta de todo tipo de información que reciben el cuerpo y la mente.
  • Aumenta la Flexibilidad. El Yoga mejora la flexibilidad y la movilidad e incrementa el rango de movimiento. Con una práctica asidua, los músculos se van estirando con mayor facilidad y las articulaciones aumentan su elasticidad. Todo ello puede ofrecernos una mayor agilidad en la vida diaria y puede prevenir las dolencias que aparecen con la edad además de eliminar los efectos que producen en el cuerpo algunos de los oficios más comunes en nuestro días: permanecer sentados muchas horas delante del ordenador, conducir cada día y pasar sentados ante el volante mucho tiempo, trabajar de pié…
  • Incremento de la fortaleza y la resistencia. En las posturas de Yoga participan todos los músculos del cuerpo como si se tratara de una orquesta que toca una melodía armoniosa. Por tanto, una práctica asidua de Yoga puede aumentar nuestra fuerza, literalmente, de pies a cabeza. Al mismo tiempo, la práctica de Yoga alivia la tensión muscular en todo el cuerpo al tiempo que incrementa la fortaleza.
  • Mejora de la circulación. El Yoga a través de las posturas y el movimiento, ayuda a mejorar la circulación de manera eficiente y ayuda a la oxigenación de las células del cuerpo.
  • Acondicionamiento Cardiovascular. La práctica de Yoga contribuye a mejorar la actividad cardíaca y pulmonar. Gracias a los Vinyasa que presentan posturas enlazadas al ritmo de la respiración, se genera también la actividad aeróbica que el cuerpo necesita para el funcionamiento óptimo de un corazón sano.
  • Desarrollo de la Conciencia. Este es el gran regalo que el Yoga nos ofrece: la conexión con el momento presente. Cuanto más practicamos, más conscientes nos hacemos de nuestro entorno y del mundo que nos rodea y sin duda, más conciencia generamos sobre nosotros mismos. Se abre el camino a una mejor concentración, coordinación, tiempo de reacción y memoria.
  • Paz Interior. Los resultados más inmediatos de la práctica de Yoga y de la meditación tienen que ver con el cultivo de la paz interior y de la quietud. Son la base para que los otros beneficios del Yoga surtan un efecto real y auténtico.

Precios mensuales:

  • 1 sesión/semana: 55€
  • 2 sesiones/semana: 79€